El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es el espacio natural protegido de mayor extensión de España, está situado en el extremo oriental de la provincia de Jaén, limitando con las provincias de Granada y Albacete, en los 38º 5´ de latitud norte y los 2º 45´de longitud oeste.

Pantano del Tranco en la Sierra de Cazorla. El TrancoEste extenso Parque Natural lo conforman 24 municipios; de ellos corresponden a la Comarca de Cazorla: Cazorla, Chilluevar, La Iruela, Peal de Becerro, Santo Tomé, Quesada, Hinojares, Huesa y Pozo Alcón; Comarca de Segura: Arroyo del Ojanco, Beas de Segura, Benatae, Genave, Hornos de Segura, Orcera, Segura de la Sierra, Siles, Torres de Albánchez y Santiago de la Espada-Pontones; La Comarca de Las Villas: Iznatoraf, Sorihuela de Guadalimar, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo. Entre estos municipios, 10 tienen casco urbano dentro del Parque Natural con aproximadamente 21.000 habitantes repartidos en cerca de 210 núcleos de población; 8 núcleos de población están situados en la periferia del Parque Natural, con cerca de 39.000 habitantes y 6 están más alejados del perímetro del Parque Natural, contando estos con cerca de 33.000 habitantes. Por lo tanto en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, viven directa o indirectamente 93.000 personas dependientes en gran parte del medio natural que les rodea.

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, fue declarado como tal, por el Decreto 10/1986 de 5 de febrero. Tiene un total de 210.000 Ha., y engloba las cerca de 70.000 Ha., del Coto Nacional de Caza de Cazorla y Segura (declarado por Ley 17/1960 de 21 de junio), así como, 12.000 Ha., del coto de caza social de Segura-Guadalimar; cuenta además con 11 cotos privados de Caza Mayor (38.550 has.) y 20 cotos de Caza menor (36.170 has). El resto del territorio es terreno cinegético de aprovechamiento común. El día 30 de junio de 1.983, el hoy Parque Natural fue declarado Reserva de la Biosfera por el Programa "Hombre y Biosfera" (MAB) de la UNESCO. En octubre de 1.988 la Unión Europea lo declaró Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Flora y Fauna en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla.La Comarca Sierra de Cazorla se encuentra situada en el sureste de la provincia de Jaén, limita al noreste con la Sierra de Segura, al noroeste con la Loma y Las Villas, al suroeste con Sierra Mágina y al sur y sureste con la provincia de Granada, con una superficie de 134.037 has.. Está integrada por los municipios de Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé, así como numerosas aldeas y cortijadas que se distribuyen a todo lo largo y ancho de la impresionante geografía de las serranías de Cazorla, el Pozo y Quesada, y de una rica campiña olivarera.

Su situación la hace accesible desde múltiples procedencias. Así, el eje principal lo constituye la autovía de Andalucía o N-IV (Madrid-Cádiz), la cual, a través de la N-322 (Córdoba -Valencia) conecta la zona con Andalucía Occidental y el resto de las Comunidades. La entrada a Andalucía, desde el Norte de España, se realiza por el Parque Natural de Despeñaperros, para continuar hasta Bailén, donde tomaremos la N- 322, dirección Linares y Úbeda hasta Torreperogil. Tomaremos a la derecha la carretera A-315, dirección a Peal de Becerro, y desde allí por la A-319 hasta Cazorla y La Iruela o siguiendo la A – 315 a Quesada, Huesa, Hinojares y Pozo Alcón.

La entrada en la comarca por la N–322 desde Albacete, se puede realizar desde la desviación de Torreperogil, ya comentada, o antes, en Villacarrillo, dirección Mogón, hasta Santo Tomé. Desde aquí por la JV-7101 hasta Cazorla, o desviándonos por la JV – 7102 a Chilluévar.

Para aquellos visitantes que provengan del sudeste de Andalucía, Murcia y Alicante, se podrá acceder por la autovía A-92 hasta las proximidades de Baza donde se enlaza con la A-315 que conduce hasta Pozo Alcón, Quesada y Peal de Becerro. Los visitantes procedentes de Málaga, Granada y el resto que accedan por la A-92, tienen otra alternativa, por la N-323/E-902 hasta la Venta de la Nava. desde aquí nos desviaremos para llegar a Iznalloz (A-340) y después por la Ctra. A-323 dirección Guadahortuna enlazando aquí con la A-301 que nos conduce a Jódar y Estación de Jodar, donde tomaremos la C- 328 hasta Peal de Becerro.

Buitre Leonado en la Sierra de Cazorla, Segura y Las VillasEl 40% del territorio comarcal pertenece al Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. Su extensión alcanza casi la quinta parte de la provincia de Jaén. Sus 214.336 has. lo convierten en el Espacio Natural Protegido de mayor superficie de España. Incluye las casi 70.000 Has. del Coto Nacional de Caza de Cazorla y Segura. En el año 1983 estas sierras fueron declaradas Reserva de la Biosfera a través del Programa “Hombre y Biosfera” (MAB) de la UNESCO. Posteriormente en 1988, la Unión Europea declaró al Parque Natural Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA).

El Macizo de las Sierras de Cazorla, del Pozo y Quesada, agrestes enclaves dentro del Parque Natural forman parte del conjunto de alineaciones montañosas que constituyen la Cordillera Bética, dentro de la zona Prebética, la más septentrional y externa. Estratigráficamente la Sierra de Cazorla se caracteriza por mostrar extensos afloramientos de materiales del Jurásico inferior-medio, constituidas mayoritariamente por dolomías y calizas. También afloran calizas nodulosas rojas muy ricas en fósiles de ammonites y lamelibranquios. Mientras que en las Sierras del Pozo y de la Cabrilla (Prebético interno), los materiales que afloran pertenecen al Cretácico basal, compuestas por calizas y margas muy erosionables y que aparecen en las zonas deprimidas de la sierra del Pozo. Del Cretácico inferior afloran calizas, margas y arenas también poco resistentes a la erosión y en la Sierra de la Cabrilla destacan los afloramientos de dolomías del Cretácico superior. Son rocas muy duras y que constituyen las alturas más importantes del Macizo.

La Comarca Sierra de Cazorla tiene una elevada altitud media (superior a los 1.000 mts.), lo que confiere una espectacular belleza y singularidad al paisaje. Encontramos numerosas cumbres que alcanzan y superan los 2.000 m., destacando las cumbres del Cerro de las Empanadas (2.107 m.), Alto de la Cabrilla (2.039 m.), Tejos (1.987 m.), Tornajuelos (1.916 m), El Gilillo (1.847 m.) en la Sierra de Cazorla y la Cabrilla; Cabañas (2.028 m.), Calar (1.842 m.), Pico del Águila (1.985 m.), Puntal del Buitre (2.007 m.) en la Sierra del Pozo.

Por estas montañas y valles nacen y discurren importantes ríos, como el Guadalquivir. Nace a 1.350 m. en el paraje de la Cañada de las Fuentes, a los pies de los grandes macizos de las Sierras de Cazorla, el Pozo y Quesada, término municipal, éste último, en el que se ubica dicho nacimiento. Muchos otros ríos ven aflorar sus primeras aguas y son afluentes del gran Río de Andalucía. El Guadalentín que nace a las faldas de la Sierra de la Cabrilla y hasta llegar al pantano de la Bolera (Pozo Alcón) se encañona en espectaculares barrancos, para seguir, después, su discurrir por la depresión del Guadiana Menor, que acoge sus aguas antes de rendir su cauce en el Guadalquivir, en la frontera sur del Parque, por donde avanza, preocupante, el seco desierto, en paisajes, no obstante, llenos de encanto en sus fuertes contrastes y en la luminosidad cegadora de sus formas labradas por la erosión más cruel y despiadada.

Otra importante corriente de aguas bravas de estas serranías es el río Borosa, nada más nacer en la Laguna de Aguas Negras, junto al Barranco del Infierno, se precipita sobre un gran cortado formando una de las más bellas cascadas que podremos contemplar, el Salto de los Órganos. Posteriormente recorre bravíamente su curso, entre parajes de belleza sinigual, hasta llevar sus aguas límpidas y transparentes al cauce de un Guadalquivir, aún joven serrano en medio del espeso pinar, junto a la Torre del Vinagre. El río Borosa sirve de límite entre las Sierras de Cazorla y Segura. Ni que decir tiene que a estos ríos, destacados afluentes del Guadalquivir en sus primeros pasos, se les unen numerosos arroyos y pequeños riachuelos de aguas vírgenes y puras constituyendo unos de los principales nudos hidrográficos de la Península Ibérica.

La importancia del Parque Natural en el contexto de la biodiversidad en la Península Ibérica es excepcional.

Hasta la actualidad se han censado 2.170 plantas superiores, lo que en cifras representan el 17 % de la flora europea y el 22 % de la flora ibérica. Entre las plantas endémicas caben destacar; geráneo de Cazorla (Geranium cazorlense), aquileña de Cazorla (Aquilegia cazorlensis), Erodio de Cazorla (Erodium cazorlanum) y por último, la más emblemática, la violeta de Cazorla ( Viola cazorlensis ).

Fauna en la Sierra de Cazorla. Feliz Rodriguez de la Fuente. Un Ciervo en la época de la BerreaEn el interior de la Comarca Sierra de Cazorla, se ubica una de las zonas de máxima protección del Parque Natural, las Reservas Naturales de Navahondona y Guadahornillos, con una extensión de 23.151 has. en las que destaca un impresionante bosque mediterráneo en Roblehondo y Fresnedilla, dominado por encinares (Quercus ilex subsp. ballota), quejigares (Quercus faginea), acompañados de impresionantes enebros (Juniperus oxycedrus), sabinas (Juniperus phoenicea), madroños (Arbutus unedo)...
Siguiendo el ascendente curso del río Guadalquivir hasta llegar a las zonas de mayor altitud y en los macizos calcáreos de estas sierras, aparece el majestuoso pino Laricio (Pinus nigra subsp. Sazlmannii), el cual se deja acompañar por enebros y sabinas, ahora más rastreros debido a la altitud (Juniperus communis subsp. Hemi , Juniperus sabina). Podremos contemplar el paso de los años en algunos pies milenarios de tejos (Taxus baccata), algunos de ellos, quizás, los más longevos y grandes de todo el continente Europeo, como el que se localiza en estas Sierras con 6,20 metros. de perímetro y una edad aproximada de 2.000 años.

Por otro lado, su gran y variada riqueza faunística, está compuesta entre los vertebrados por 38 especies de mamíferos, de las cuales un tercio son murciélagos.
Los grandes mamíferos están representados por cinco especies de ungulados: la cabra montés (Capra pyrenaica hispánica), ciervo (Cervus elaphus), gamo (Dama dama), muflón (Ovis musimon) y jabalí (Sus scrofa). De estos grandes ungulados, tan sólo el ciervo, cabra y jabalí son especies autóctonas, mientras que el muflón y el gamo fueron introducidos, para potenciar la variedad cinegética al crearse el Coto Nacional de Caza, a finales de la década de los cincuenta.
Como indicador del grado de preservación de los ecosistemas deberíamos fijarnos en la presencia de los pequeños microdepredadores o mamíferos carnívoros, en este Parque existen aún 8 especies. Destacan el zorro (Vulpes vulpes), la garduña (Martes foina), el tejón (Meles meles), el gato montés (Felis sylvestris), la gineta (Genetta genetta) y la nutria (Lutra lutra).

El número de los anfibios asciende a siete especies, entre las que destacan el sapillo partero (Alytes obstetricans), salamandra o "Lagarto de las nubes" (Salamandra salamandra), que es frecuente en las zonas húmedas. Entre los reptiles existen 18 especies, 6 especies de serpientes, destacando la víbora hocicuda ( Vipera latasti ). Hemos de destacar especialmente la presencia de la Lagartija de Valverde (Algyroides marchi), descubierta en 1959 por José Antonio Valverde, uno de los creadores del Parque de Doñana. Su distribución geográfica conocida se limita a las Sierras de Cazorla, Segura y a la vecina Sierra de Alcaraz, constituyéndose, por tanto, en un interesante endemismo faunístico de este Parque Natural.

En cuanto a la fauna ictiológica, contamos con 7 especies de peces, entre los que destacan la trucha común (Salmo trutta fario), que busca las aguas cristalinas, oxigenadas y frías de ríos trucheros. Hace varias décadas que se introdujo la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), que posiblemente es la causante de la drástica reducción de la trucha común en nuestros ríos.


Ell Parque alberga unas 140 especies de aves, de las cuales 27 son rapaces diurnas y nocturnas. Entre ellas destacan: el águila real (Aquila chrysaetos), el azor (Accipiter gentilis), el cárabo (Strix aluco), o el búho real (Bubo bubo), todas ellas residentes permanentes. Otras, sólo pueden ser observadas durante las épocas de migración o invernada, como el águila pescadora (Pandion haliaetus) o halcón abejero (Pernis apivorus). En cambio, la culebrera europea (Circatetus gallicus), el águila calzada (Hieraaetus pennatus), o el alcotán (Falco subbuteo), sólo están presentes durante la época de nidificación. Los farallones verticales nidifican el buitre leonado (Gyps fulvus) y el alimoche (Neophron percnopterus), Mención aparte debe tener la reintroducción, en un principio en cautividad, del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), carroñero de gran envergadura y majestuoso vuelo que dejó, hace años, de surcar los cielos de estas serranías y que un ambicioso proyecto quiere recuperar para darle nueva vida y restituirlo a los ecosistemas de este Parque Natural.

El número de especies de avifauna relacionadas con las masas forestales es muy importante. Entre los pinares, predominan los pájaros insectívoros del género páridos, como el herrerillo capuchino (Parus cristatus), el carbonero garrapinos (Parus ater), el carbonero común (Parus caeruleus); también encontramos ejemplares del género sylvidae, como el reyezuelo listado (Regulus ignicapillus). Entre los fringílidos destacan el picogordo (Coccothraustes coccothraustes), camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), el verderón común (Carduelis carduelis); de los granívoros destaca el piquituerto (Loxia curvirostra). Otras especies muy relacionados con los bosques de pinares son los pájaros carpinteros, como son el pico picapinos (Dendrocopos major), el pito real (Picus viridis); debemos citar por su importancia otras especies como el rabilargo (Cyanopica cyana), la lavandera blanca común (Motacilla alba), entre la extensísima nómina de habitantes cantores del pinar.

Laguna de Valdeazores. En plena sierra, ruta típica de senderismo en la Sierra de Cazorla.En los bosques de encinares, quejigares y arces, podremos observar al chochín (Troglodytes troglodytes), agateador común (Certhia brachydactyla), el mito (Aegithalos caudatus), trepador azul (Sitta europaea), herrerillo común (Parus caeruleus), petirrojo (Erithacus rubecula), arrendajo (Garrulus glandarius) y el mirlo común (Turdus merula)... Otras especies son sedentarias en invierno, época en la que encuentran especies de plantas que producen abundantes frutos carnosos, variada y rica despensa para el frío, como los madroños (Arbustus unedo) y durillos (Viburnum tinus). Entre los visitantes invernales destacan las currucas (Sylvia atricapilla), y diversos especies de zorzales (Turdus philomelos - Turdus viscivorus), y pinzones (Fringilla coelebs)....

A lo largo de los cursos de los ríos y arroyos, donde, a veces, se forman los bosques en galería, se acogen muchas especies ribereñas como son los ruiseñores comunes (Luscinia megarhynchos) y ruiseñores bastardos (Cettia cetti), oropéndolas (Oriolus oriolus), currucas (Sylvia atricapilla), petirrojos (Erithacus rubecula), mirlos acuáticos (Cinclus cinclus) y martín pescador ( Alcedo atthis). Cuando las aguas se remansan formando pequeñas lagunas, sobre el carrizal y las aneas, nidifican las pollas de agua (Gallinula choropus), focha común (Fulica atra), azulón (Anas platyrhynchos); además, también se observa en estos parajes encharcados a la garza real (Ardea cinerea), que refleja su garbosa y elegante figura en las cristalinas aguas embalsadas.
La riqueza entomológica del Parque Natural, es muy variada y rica en especies y endemismos. Destacan 112 especies de mariposas diurnas (Ropalóceros) entre las cuales hay numerosas especies endémicas, como la Graellsia isabelae subsp. Ceballosi o la rara Zygaena ignifera